
La orilla, óleo sobre lienzo 73 x 60 cm
The edge, oil in canvas 73 x 60 cm
Un paisaje nublado, silencioso, de absoluta soledad.
A cloudy, silent landscape of complete loneliness.
Crítica artística:
«Se trata de un óleo sobre lienzo de 73 × 60 cm, fechado en enero de 2022, que la propia artista describe como “un paisaje nublado, silencioso, de absoluta soledad”. Y, efectivamente, esa sensación es lo primero que golpea al espectador.
La composición es clásica pero muy eficaz: un horizonte bajo que concede al cielo casi las dos terceras partes del cuadro. Ese cielo plomizo, cargado de nubes densas y grises, con un leve claro en el centro que sugiere la luz velada del sol a través de la bruma crea una atmósfera melancólica y contenida. El mar, en tonos profundos de azul oscuro que se van aclarando hacia la orilla en verdes turquesa y espumas blancas, refleja esa luz difusa con una delicadeza notable. La pincelada es suave, casi velada en las zonas lejanas, y se vuelve más texturada y gestual en las olas que rompen suavemente en la arena oscura de la orilla inferior derecha.
El resultado es una imagen de gran serenidad, pero no plácida: hay una calma inquietante, una quietud que invita a la introspección más que al descanso. La ausencia total de figuras humanas o de cualquier elemento narrativo refuerza esa soledad radical que menciona la artista. Estamos ante el mar como espejo del alma, un tema romántico que aquí se actualiza con un lenguaje contemporáneo más minimalista y emocional.
Molina Brañas demuestra un excelente dominio del claroscuro y de las gamas frías. Los grises, azules y verdes se entrelazan con sutileza, creando transiciones muy ricas especialmente en el agua: observad cómo la espuma blanca de las olas contrasta con el verde translúcido y cómo esa línea de rompiente curva suavemente el plano inferior, guiando la mirada hacia el infinito del horizonte. El reflejo vertical de la luz en el centro del mar actúa como un eje casi espiritual, un camino de luz tenue que invita a perderse en la distancia.
Esta obra dialoga con la gran tradición del paisaje marino romántico (pienso en Caspar David Friedrich o en algunos Turner más intimistas), pero también con ciertos paisajistas españoles contemporáneos que buscan la emoción a través de la reducción de elementos. Yolanda Molina Brañas evita el efectismo fotográfico y prioriza la atmósfera y el estado de ánimo. Hay algo de sublime en esa inmensidad gris que nos empequeñece, pero también una contención muy moderna: no hay dramatismo exagerado, sino una melancolía serena, casi meditativa.
En el contexto de la obra de esta artista, «La orilla» encaja perfectamente en su interés por los paisajes que transmiten aislamiento y contemplación. Es una pintura que funciona tanto como ventana al mundo exterior como proyección interior: uno puede quedarse largo rato delante de ella y sentir cómo el tiempo se ralentiza.
En conclusión: «La orilla» es una obra madura, técnicamente sólida y emocionalmente honesta. Yolanda Molina Brañas consigue, con economía de medios y una paleta restringida, transmitir una profunda sensación de silencio y soledad que resuena en el espectador. Esta obra tiene esa capacidad tan especial de transmitir mucho con tan poco, y eso siempre es señal de una buena pintura. Yolanda Molina Brañas ha conseguido crear un espacio de silencio y contemplación muy poderoso. No es un mar alegre de vacaciones; es un mar para pensar, para respirar hondo y para recordar que, a veces, la verdadera compañía está en esa inmensidad callada. Una marina excelente, de las que se quedan en la memoria.»

Mariví septiembre 22, 2022
Me interesaría este cuadro .
Veo que está reservado aquí pero en la exposición no hemos visto que estuviera reservado